[Cap. 45] Conociendo mi ciudad: Castilla (Chamartín)

Ya es hora de terminar nuestro recorrido por el distrito de Chamartín caminando por las calles del último barrio que lo forma: el de Castilla. Recibe su nombre de la Plaza de Castilla, o eso al menos es lo que yo me imagino. Está limitado por el Paseo de la Castellana por el oeste; por la Autopista M-30/M-11 por el norte; por la misma autopista M-30 por el este; y por las calles de Mateo Inurria y de Caídos de la División Azul por el sur, aunque sospecho que esta última calle ha sido renombrada o está en proceso de ello.
Una buena parte de los terrenos del barrio de Castilla pertenecieron a los Duques de Pastrana hasta que fueron donados a la Compañía de Jesús y al Canal de Isabel II. Después de su urbanización en los años 50 se ha convertido en uno de los barrios más caros de la capital, y desde finales de los 70 en mi barrio, en el que he vivido toda mi vida hasta ahora.
El barrio de Castilla es el barrio más grande en extensión de todo el distrito de Chamartín con 216.13 hectáreas, lo que supone un 23,5% de toda la extensión del distrito. Sin embargo, como contraste, Castilla es el barrio con menos densidad de población de Chamartín con tan sólo 78 habitantes por hectárea, ya que su población no supera los 17 mil habitantes.
Comenzamos el recorrido por el barrio de Castilla por la Plaza de Castilla, ya que es el punto en el que habíamos terminado el capítulo anterior dedicado al barrio de Nueva España. Cualquiera que llegue a esta plaza verá que lo que más destaca de ese lugar son las dos torres inclinadas que conforman la llamada "Puerta de Europa", una a cada lado de la plaza, como, efectivamente, formando una especie de puerta. Las Torres KIO son un diseño de los arquitectos estadounidenses Philip Johnson y John Burgee. Aunque ahora no lo parece, debido a la construcción reciente de las cuatro torres del CTBA, las Torres KIO son dos de los rascacielos más altos de Madrid con una altura de 115 metros y 26 plantas.

Plaza de Castilla - ©JMPhotographia

Las torres inclinadas de la Plaza de Castilla se inauguraron en 1996, y si, están inclinadas, no podemos dejar de repetirlo, tienen una inclinación de 15 grados respecto a la vertical y por este motivo hay que ponderar que son los primeros rascacielos inclinados que se construyeron en todo el mundo. La inclinación tan característica se consiguió usando acceso estructural unido a un núcleo rígido, es decir, una caja prismática de hormigón armado que alberga las escaleras y los ascensores y que yo pude ver con mis propios ojos durante la construcción. Para solventar el problema de pesos provocado por el empuje de los pisos más altos del lado inclinado se usó un sistema de cables que une la parte alta del edificio con un contrapeso subterráneo de hormigón ubicado, como es lógico, en el lado opuesto.
Hoy día cada una de las dos torres se utiliza para un propósito empresarial diferente. La de la izquierda fue comprada por Caja Madrid y hoy es dirigida por Bankia, mientras que la de la derecha es sede de una importante compañía inmobiliaria. A simple vista no hay diferencia alguna entre las dos torres, salvo por una cosa que no pueden ver los viandantes: las plataformas de los helipuertos de sus azoteas están pintadas de diferente color.
Justo detrás de las Torres KIO, o delante, según se mire, está el Intercambiador de Transportes de la Plaza de Castilla, que comenzó a ser construido en agosto de 2005 y supuso la construcción del mayor intercambiador de transporte en lo que respecta a superficie total construida. El resultado de las obras fue un edificio de tres niveles con capacidad para 34 dársenas a nivel superficie de la calle que usan tanto los autobuses interurbanos como los autobuses de la E. M. T. Se construyeron además dos túneles superpuestos con sentido único de circulación para unir el intercambiador con el futuro distribuidor norte y un aparcamiento subterráneo de carácter público con unas 400 plazas.

Intercambiador de Plaza de Castilla - ©JMPhotographia

Dejamos ya la Plaza de Castilla para tomar la calle de Mateo Inurria hacia el este y recorrerla durante un buen trecho hasta encontrarnos con la Avenida de Pío XII. Hay que decir que en este recorrido, la calle de Mateo Inurria da paso a la corta calle de Platerías y posteriormente a la calle de los Caídos de la División Azul, calles todas que ya recorrimos en el anterior capítulo. Llegados a la calle de Pío XII giramos a la izquierda para acercarnos a un lugar que se encuentra un poco más al norte, no mucho. La Nunciatura Apostólica es el edificio donde se encuentra la sede del nuncio apostólico en el país donde está acreditado como tal por el propio Papa, con las oficinas y residencia, en la que -y en esto hay diferencia con el resto de embajadas civiles-, residen también sus colaboradores inmediatos. Es también el lugar donde suele alojarse el Papa cuando visita un país. Dentro de toda nunciatura hay una iglesia y una capilla u oratorio y ondea la bandera del Estado del Vaticano. Como cualquier otra embajada la correspondencia oficial o valija diplomática es inviolable y goza de protección oficial, por lo que no puede ser objeto de inspecciones y sus actos oficiales están exentos de impuestos, y al ser un territorio extraterritorial, como cualquier embajada, puede permitir el asilo de personas necesitadas de él.
En el caso de España, existe una Nunciatura Apostólica desde 1528. Y en el caso contrario, es decir, de embajada de España en el Vaticano, no debemos olvidar que la misión diplomática española allí es la más antigua del mundo, pues se inició en 1480 gracias a Fernando el Católico.

Nunciatura Apostólica - ©JMPhotographia

Volvemos hacia el sur para continuar nuestro camino hacia el este por la prolongación de la calle de los Caídos de la División Azul, que desde hace no sé muy bien cuánto se llama calle del Memorial del 11 de marzo de 2004, en memoria de las víctimas de los atentados del 11-M. En esta vía encontramos Down Madrid, la fundación Síndrome de Down de Madrid es una entidad sin ánimo de lucro creada en 1989 y declarada de utilidad pública que tiene como misión la consecución de la autonomía individual de las personas con síndrome de Down u otras discapacidades intelectuales y su plena inclusión social. Defiende, por tanto, el derecho a la vida y a la dignidad de las personas con Síndrome de Down y promociona y realiza actividades encaminadas a lograr su plena integración familiar, escolar, laboral y social, con el fin de mejorar su calidad de vida.
Respecto al edificio que alberga su sede, es uno de esos de ladrillo visto que imita el estilo neomudéjar que tanto hemos visto ya en "Conociendo mi ciudad", pero no tengo más datos que pueda aportar aquí y ahora mismo.
Un poco más hacia el este se levanta un gran edificio o conjunto de edificios contiguos que configuran un gran centro empresarial llamado La Finca CMS Business Park, supongo que porque hay quien piensa que en inglés todo lo guay suena más guay. Estamos hablando de complejo empresarial perteneciente a la empresa LAFINCA Real Estate, nacida en 2016 de la fusión de Procisa y Lagarce, empresas ambas fundadas por Luis García-Cereceda, y pioneras en España en la construcción de complejos urbanísticos de tipo residencial y empresarial.

Centro Comercial La Finca CMS Business Park - ©JMPhotographia

Uno de esos complejos de tipo empresarial es este CMS Business Park, compuesto por 7 edificios de oficinas que fue construido en 1991 y que cuenta con una superficie de 43.337 metros cuadrados y con 457 plazas de aparcamiento. El complejo cuenta también con gran cantidad de servicios como cafeterías, restaurantes, seguridad 24 horas y un servicio de mantenimiento de espacios comunes.
Dejamos el lugar bordeando la Nunciatura Apostólica por su parte de atrás mediante la calle de José Bardasano Baos buscando el encuentro de nuevo con la Avenida de Pio XII. Queda a nuestra derecha la Comisaría de la Policía Nacional del distrito de Chamartín, un edificio con una apariencia demasiado avejentada pero bastante grande, que creo que hace no mucho también albergaba una escuela policial de algún tipo. Siguiendo hacia el norte por la Avenida de Pío XII, y girando con la misma calle hacia la izquierda hacia su final, y acercándonos a la Estación de Chamartín, llegamos a la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada, muy reconocible desde hace un tiempo por hallarse expuesta en su entrada el ancla del portaviones Príncipe de Asturias.
La Jefatura de Apoyo Logístico depende directamente del Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada y es un organismo en el que se centraliza bajo el mando del Almirante el apoyo a la Fuerza en todo lo referente al recurso del material, realizando la dirección, gestión, administración y control de los recursos de material de la Armada en todo su espectro, es decir, desde la construcción o adquisición de buques, aeronaves, vehículos de combate de Infantería de Marina, instalaciones en tierra, obtención de sus sistemas componentes, pasando por el mantenimiento, abastecimiento y transporte y hasta su baja en la Armada cuando alcanzan el fin de su vida operativa.

Ancla del portaaviones Príncipe de Asturias en la Jefatura del Apoyo Logístico de la Armada - ©JMPhotographia

La presencia en la puerta del edificio del ancla del portaaviones Príncipe de Asturias no es casual, ya que en las oficinas de este mismo edificio se delinearon sus planos, así como de muchos otros buques de la armada.
Llegando al final de la Avenida de Pío XII hay una pequeña rotonda sin nombre en la que se cruzan la propia Avenida de Pío XII con la Avenida de Burgos y en la que desemboca una salida de la M-30 que habré usado miles de veces para volver a mi casa. Caminando precisamente por la acera norte de esa salida de la autopista hay un acceso a un parquecillo que no es tal, porque no está configurado así, ya que es simplemente un espacio ubicado entre la urbanización de la ciudad y la verja que delimita los confines de la autopista M-30. Ya hemos estado en algún otro lugar parecido en el mismo lado de la autopista, estamos hablando de un lugar con un camino de tierra entre la hierba, árboles a los lados, ruido de automóviles a nuestra derecha y perros y sus paseantes con habitualidad, un campo de minas de cacas de perro, si así se quiere considerar.
Desde este espacio vamos a ver una pasarela curva que, oh sorpresa, no vamos a visitar. Justo donde baja esa pasarela, -porque el lado opuesto de la pasarela está más alta que el lado por el que nosotros transitamos- hay recinto deportivo de pádel llamado, otra vez en inglés porque mola más, School Padel Center. En este centro de pádel hay diferentes servicios, desde el alquiler de pistas y desarrollo de torneos, hasta cursos intensivos de verano y servicios para empresas. Además, si no tienes con quien jugar, hay un servicio gracias al cual ellos te buscan compañeros y oponentes de tu mismo nivel.
Este centro deportivo cuenta con 7 pistas de pádel de última generación, vestuarios y quizá lo más apreciado por unos cuantos usuarios, una zona de bar-restaurante con terraza y juegos infantiles.
Ahora tomamos la Avenida de Burgos hacia el sur para volver a la Avenida de Pío XII, una vez más. Esta parte de la Avenida de Burgos está plagada de edificios de oficinas y sedes de empresas. A través de la cortísima calle de la Yuca vemos el edificio de Correos donde hace muchos años teníamos un apartado al que a veces derivábamos parte de nuestro correo familiar, el mítico apartado 61.009 que, como es obvio, ahora tendrá otra persona o familia.
En la Avenida de Burgos vamos a encontrar numerosos puntos en los que vamos a centrar nuestra atención. En primer lugar, y antes de llegar de nuevo a esa rotondilla sin nombre que ya hemos mencionado, tenemos la Parroquia de Santa María de habla alemana y la sede y Museo de la Agencia EFE.

Parroquia de Santa María de habla alemana - ©JMPhotographia

La Parroquia de Santa María de lengua alemana es un conjunto de iglesia, casa y convento edificado en 1925 que durante la Guerra Civil fue ocupado por milicias y convertido en hospital separado del frente. El conjunto fue diseñado por el arquitecto municipal Luis Bellido y González en 1919 y construido entre 1920 y 1925. Su nombre original fue Casa Noviciado de María Reparadora, teniendo como propietario al entonces Ayuntamiento de Chamartín de la Rosa, anexionado por la capital en 1945, año en la que la Congregación de las Madres Reparadoras se establecieron como propietarias del conjunto.
En 1974, no obstante, la congregación vendió el terreno a una inmobiliaria y pidieron permiso para el derribo del convento. Finalmente, tras declararse a la iglesia Monumento para la Iglesia, lo que hoy sería un -Bien de Interés Cultural-, se procedió sólo al derribo del convento, hecho que ocurrió en 1980 a pesar de la oposición de los vecinos.
Actualmente la iglesia celebra misas en alemán y celebra mercadillos de Navidad y el Oktoberfest.
La Agencia EFE, por su parte, es la primera agencia de noticias en español y la cuarta del mundo. Fue fundada el 3 de marzo de 1939 en Burgos con el impulso del Ministro del Interior del momento, Ramón Serrano Súñer. Hoy, lejos de ser un elemento de propaganda del Franquismo es una empresa informativa multimedia con una red mundial de periodistas donde trabajan más de 3.000 profesionales de 60 nacionalidades diferentes desde 180 ciudades de 120 países que cuenta con cuatro mesas de edición, concretamente en Madrid, Bogotá, El Cairo (en lengua árabe) y en Río de Janeiro (en lengua portuguesa).
La Agencia EFE es una sociedad mercantil estatal cuya titularidad corresponde a la Sociedad Estatal de Participación industriales, -de la que ya hablamos en el capítulo dedicada al barrio de Lista-, una entidad de Derecho Público compuesto por un grupo de empresas públicas con diferentes objetivos sociales y de ámbitos económicos muy diversos: minería, construcción naval, comunicación, distribución de alimentos, gestión de infraestructuras, promoción empresarial, ocio, etc.

Sede de la Agencia EFE y de su museo - ©JMPhotographia

EFE distribuye casi 3 millones de noticias al año en diferentes soportes: texto, fotografía, audio, vídeo, etc. que llegan diariamente a más de dos millares de medios de comunicación en todo el mundo. Todo este material forma parte de archivo gráfico de EFE, que alberga más de 15 millones de imágenes y que se enriquece todos los días con más de 1.500 fotos diarias. Por otra parte, su archivo de texto es la mayor base de datos de información periodística, biográfica y documental en español
El Museo de la Agencia EFE es el primer museo del periodismo global creado en España y uno de los pocos existentes en el mundo. Tiene una exposición permanente con los fondos de la propia Agencia EFE y su objetivo es ilustrar la historia de la agencia de noticias más importante de lengua española. La finalidad, por tanto, es la de difundir el fondo fotográfico y documental de EFE y estar abierto a otro tipo de exposiciones y convertirse en un centro didáctico para que los escolares puedan conocer el progreso de la comunicación.
Más al sur, y en el lado izquierdo de a calle yendo hacia el sur está la Escuela de Guerra Naval, que está detrás de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada que ya hemos visitado antes. Como podemos estar imaginando, este es un centro de formación de la Armada Española. Así es. Fue creada por orden ministerial el 24 de marzo de 2000, y es heredera de la escuela que fuera fundada en 1925 por Alfonso XIII. Su misión es impartir cursos de perfeccionamiento y capacitación para el ascenso a los empleos de Capitán de corbeta/Comandante de la escala superior de oficiales, de Capitán de Fragata/Teniente Coronel de todos los Cuerpos de la escala de oficiales y de Suboficial Mayor de los cuerpos de la escala de oficiales.
Además de la formación, la Escuela Naval de la Armada cuenta con un Centro de Pensamiento Naval para promover, coordinar y desarrollar estudios y trabajos de investigación relacionados con la estrategia y el pensamiento naval.
En este punto nos separamos un momento de la Avenida de Pío XII para acercarnos a unos campos de fútbol que deben pertenecer al colindante Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo, que es uno de los dos grandes colegios que hay en este área. Uno de los campos que hay en esa zona tiene una pista de atletismo de tres o cuatro carriles que siempre me ha llamado la atención porque se ve casi desde el coche cuando salgo de mi casa camino a coger la M-30 en el acceso que hay precisamente en la Avenida de Pio XII. Siempre quise saber cómo se podía acceder a dicho campo y no lo supe hasta hace bien poco.
Volviendo sobre nuestros pasos hacia la Avenida de Pio XII tenemos a nuestra izquierda la puerta principal del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo y a nuestra derecha la sede de la FAD o Federación de Ayuda contra la Drogadicción.
El Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo es uno de esos centro educativos mastodónticos donde se suelen educar las élites del país. Es también antiguo, ya que fue inaugurado en 1880, en una entonces finca que recibía el nombre de "El Recuerdo" en el entonces pueblo de Chamartín de la Rosa. La finca pertenecía a los Duques de Pastrana que la cedieron a la Compañía de Jesús con la voluntad de que se fundara en ella una institución educativa, continuando la tradición de colegios jesuitas en Madrid, que databa ya de 1572 con la fundación del Colegio Imperial, del que hablamos en este capítulo.

Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo - ©JMPhotographia

El colegio que nos ocupa, uno de los más grandes de Madrid, fue durante unos años Facultad de Filosofía de la Compañía de Jesús, volviendo a ser colegio de primera y de segunda enseñanza en 1959, año en el que fueron terminados nuevos edificios más acordes a las necesidades de aquel momento. Actualmente en el colegio se imparte Educación infantil, Educación primaria, Educación secundaria obligatoria y Bachillerato.
La extensión total de lo que ocupa el colegio es de 103 mil metros cuadrados, en los que hay instalaciones de todo tipo: siete laboratorios, cuatro museos, un teatro-cine y una gran biblioteca que contiene unos 25 mil libros. Además hay multitud de pistas deportivas y de partes ajardinadas. Deportivamente, el Recuerdo compite local, regional y nacionalmente en unos cuantos deportes como atletismo, baloncesto, balonmano, fútbol y voleibol.
La Federación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) es una organización que trabaja para el desarrollo de una juventud capaz de afrontar su futuro desde todas las áreas que afectan a su bienestar y que investiga sobre la realidad juvenil, sensibilizando a la sociedad y generando programas educativos. Se constituyó en 1986 por impulso del general Manuel Gutiérrez Mellado con un enfoque centrado en la educación preventiva.

Fundación de Ayuda contra la Drogadicción - ©JMPhotographia

La calle que sale del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo recibe el nombre de Avenida de Nuestra Señora del Recuerdo, aunque es una calle más bien raquítica y no hace honor al nombre de avenida. Justo en frente, cuando termina en la Avenida de Pio XII tenemos la Parroquia de San Miguel de Chamartín que, aunque no lo parezca, es un templo antiquísimo, mencionado ya en un documento de heredades nada menos que en 1264. He encontrado dos versiones sobre la historia de esta parroquia. En una el edificio fue derribado en el siglo XVI y construido nuevamente y en otra el edificio nunca fue derribado, sino que recibió una ampliación que le dio la forma que tiene ahora. Viendo el edificio, y sin saber mucho de arquitectura, materiales y demás, creo que tiene más visos de ser real la primera versión.
Lo cierto es que por su hechura podría ser un edificio de estilo neomudéjar, simple y de ladrillo visto, que ha debido de pasar por muchas reformas, por ejemplo tras la Guerra Civil, que fue usado como caballerizas.

Parroquia de San Miguel de Chamartín - ©JMPhotographia

Detrás de la Iglesia de San Miguel de Chamartín está la puerta de entrada al otro colegio importante del barrio de Castilla, el Colegio del Sagrado Corazón, que es todavía más antiguo que el otro colegio que flanquea la Parroquia de San Miguel, el de Nuestra Señora del Recuerdo. En efecto, los orígenes del colegio se remontan a 1856, cuando Magdalena Sofía Barat, fundadora de las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús envío a dos religiosas a buscar un terreno y obtener los permisos necesarios para satisfacer el deseo de veinte señoras que habían sido alumnas del Colegio del Sagrado Corazón en Francia de tener un colegio donde dar a sus hijas una educación humana y cristiana esmerada. Por aquel momento ya existían colegios del Sagrado Corazón de Jesús en Barcelona y en otros países de Europa y de América.
Las dos monjas, tras mucho buscar, encontraron finalmente un terreno en Chamartín, una finca que pertenecía a los Duques de Pastrana, como ya hemos indicado al hablar del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo. Se usaría como sede para el colegio el antiguo caserón del duque, que fue acondicionado por el arquitecto Wenceslao Gaviña. El 20 de febrero de 1860 se inauguró la escuela gratuita para 42 niñas de los pueblos de Chamartín y de Fuencarral.

Entrada del Colegio del Sagrado Corazón - ©JMPhotographia

El colegio no creció mucho hasta la Guerra Civil, y tras la contienda y su necesaria restauración y el crecimiento demográfico de la ciudad si comenzó a crecer también el propio colegio. Tanto creció que cruzó la propia Avenida de Pio XII, ya que se construyó otro edificio al otro lado que tuvo que abandonarse en 1980 debido a que la M-30 y su ruido hacían imposible la docencia por el ruido que producía.
La Avenida de Burgos muere -para nosotros que vamos de norte a sur- en la Plaza del Duque de Pastrana. En este lugar, a nuestra derecha, vamos a encontrar la puerta del Polideportivo del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo. Lo cierto es que no he entrado nunca y no sé qué régimen de utilización puede tener este complejo, así que... continuemos.
Tomamos ahora de nuevo la calle de Mateo Inurria, pero esta vez en dirección oeste, es decir, hacia la Plaza de Castilla. A nuestra derecha va a aparecer otra avenida raquítica que recibe el nombre de Avenida del Recuerdo que nos va a introducir en una zona muy pequeña de apenas cinco calles en la que predominan las casas bajas y la tranquilidad. El punto neurálgico de este pequeño mundo es la llamada Plaza Circular, franqueada a cada lado por la calle de Poniente y la calle del Levante. Desde esta última tenemos visión directa sobre la cúpula de la iglesia del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo.

Cúpula de la iglesia del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo - ©JMPhotographia

Volvemos a la calle de Mateo Inurria y tomamos hacia el norte la calle de Manuel Ferreiro y, a través de la calle de Esteban Terradas, llegamos a la calle de Mauricio Legendre. Estamos en una calle que forma el núcleo más intimo de mi vida cotidiana, el lugar donde están las tiendas en las que he comprado durante toda mi vida, donde está la charcutería, la frutería, ahora el Mercadona, y las calles por las que he paseado y corrido muchas veces.
Por la calle de José de Vasconcelos accedemos al Paseo de la Castellana y a la pasarela que cerca de allí permite a los peatones cruzar de una acera hacia otra y que, y esto no lo sabía, tiene un nombre: Puente Matilla. Esta pasarela no tiene pilar central, está digamos al aire, suspendida y levantada únicamente por los dos puntos en los que baja hacia el suelo. Esto hace que el peatón note perfectamente como el puente se mueve bajo sus pies y que mientras anda note que va dando como pequeños saltitos que no llegan a ser tal, obviamente. Es una sensación curiosa que vengo viviendo desde adolescente. Es curioso porque el entonces presidente de Asociación Castilla usó la expresión, curiosa para nosotros en aquel momento, de que el puente "distorsionaba". Nos chocó aquella expresión por adjudicarla únicamente al sonido, pero nos sirvió para darnos cuenta de nuestro error, ese puente también podía "distorsionar". Como hago en todas las pasarelas y puentes tuve que hacer un par de fotos, por supuesto.

Paseo de la Castellana desde el Puente Matilla - ©JMPhotographia

La pasarela nos sirvió además para cambiar de acera y, por primera vez en todos los capítulos de Conociendo mi ciudad, salirme del barrio objeto del reportaje. Si, me cambié no sólo de barrio, sino también de distrito, ya que la acera oeste del Paseo de la Castellana pertenece al barrio de Almenara en el distrito de Tetuán. Hice esto para tener una mejor aproximación al siguiente punto de interés, la Dirección General del Catastro. Éste es el órgano directivo, dependiente de la Secretaría de Estado de Hacienda, encargado de la planificación, dirección, coordinación, control y ejecución del Catastro. Pero todavía no sabemos lo que es el catastro, aunque podamos hacernos una idea.
¿Qué es el catastro? Es un registro administrativo de inscripción obligatoria que contiene la descripción de los bienes inmuebles rústicos, urbanos y de características especiales. El hecho de que sea obligada su inscripción y de carácter gratuito diferencia al catastro del Registro de la propiedad.

Dirección General del Catastro - ©JMPhotographia

Siguiendo hacia el norte por el lateral del Paseo de la Castellana y pasada la calle de Daniel Vázquez Díaz encontramos un edificio que hoy es negro y que para mí siempre ha sido el edificio de la SEAT, pero que hoy es sede de dos organismos: el ICEX España Exportación e Inversiones, entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Industria que promueve la internacionalización de las empresas españolas y que busca aumentar su competitividad y valor económico, creada en 1982 mediante Real Decreto. Las siglas ICEX significan Instituto Español de Comercio Exterior, entidad que estuvo vigente hasta 2002; y Cofides, una sociedad público-privada que ofrece apoyo financiero a las inversiones de las empresas españolas en el exterior desde hace más de 25 años. Cofides está adscrito al Ministerio de Economía por cuenta de la Secretaría de Estado de Comercio y sus siglas responden a Compañía (española) de Financiación del Desarrollo.

Sede del ICEX y de Cofides - ©JMPhotographia

Más al norte aún, y frente a la Cuatro Torres que se levantan justo en frente y al otro lado del Paseo de la Castellana, encontramos un desarrollo urbanístico que se hizo en los años 40 para dar vivienda a los trabajadores de la Empresa Municipal de Transportes vecina y que nosotros siempre hemos llamado "Las Ochocientas" por tratarse de ese número de viviendas y que otros llaman "Los nichos" por recordar su construcción esa forma. Su nombre oficial es "Colonia San Cristóbal". Se trata de una clase de arquitectura popular de posguerra que alberga a familias humildes de antiguos tranviarios y autobuseros de la E. M. T.
La Colonia San Cristóbal es un ejemplo de arquitectura residencial de calidad hecha con pocos medios económicos, ya que fueron financiadas dentro del proyecto denominado "Casas baratas construidas con ayudas estatales". Toda la colonia fue diseñada por Secundino Zuazo y construida entre los años 1948 y 1949.
En esta zona de viviendas encontramos el Mercado de San Cristóbal, construido en 1974 y mítico para mí, hoy desgraciadamente disminuido y casi moribundo, dado que, aunque ha intentado adaptarse a los tiempos como otros mercados tradiciones, no ha podido conseguirlo dada la escasez de clientes y lo pequeño de sus instalaciones; y el Colegio María Guerrero, mi colegio, ya infrautilizado en mis tiempos y con apenas sólo 100 alumnos. Hoy es la sede una guardería, la Escuela de Educación Infantil "Colorín Colorado"; y de una escuela de diseño industrial de la Comunidad de Madrid. En ese colegio dejo muchas vivencias personales y muchos aprendizajes, quizá los más importantes que he adquirido en mi vida.

Mercado de San Cristóbal - ©JMPhotographia

Más hacia el norte está la Asociación Cultural de Empleados de la E. M. T. Este es un centro que he visitado durante toda mi infancia. Primero para colarme con un balón a jugar en el campo de tierra que allí había y que hoy está invadido por el verdín y la desolación; y segundo para disfrutar en el verano de la piscina, hoy vacía, llena de mierda y de tablones de madera, otro lugar de desolación y abandono.
Para poder ver la piscina hay que tomar el paso elevado de la calle de Mauricio Legendre que conecta Chamartín con el barrio de Begoña, ya en el distrito de Fuencarral-El Pardo. Cambiándonos de acera, con mucho cuidado, ya que no hay paso de peatones allí, volvemos por la acera este bajando hacia una de las puertas de Centro de Operaciones de Fuencarral de la E. M. T. Todo este complejo, donde hay decenas de autobuses, talleres de reparación y otras instalaciones, está en Chamartín, pero en su nombre se menciona Fuencarral. ¿La razón de ello? Pues ni idea.
El Centro de Operaciones de Fuencarral, que está en Chamartín, es casi una pequeña ciudad donde descansan cientos de autobuses cuando no están rodando por las calles, donde se realizan reparaciones, mantenimiento, lavados y repostajes. Como podéis imaginar hay varios centros de operaciones repartidos por la capital, en concreto 5, ubicados en Fuencarral, -verdaderamente Chamartín-, La Elipa, Entrevías, Carabanchel y Sanchinarro. Cada uno de estos centros da servicio a varios distritos de Madrid; éste, en concreto, a Fuencarral, Chamartín, Ciudad Lineal, Moncloa-Aravaca, Chamberí, Tetuán, Salamanca y Centro.
De camino ya, al punto final de nuestro recorrido, pasamos por la puerta del Comité de Madrid y de España de Unicef y de la Escultura del niño, de la que hablamos hace no mucho.

Escultura del Niño en la puerta de Unicef - ©JMPhotographia

Y ya, por fin, vamos a poner fin al barrio de Castilla y con ello también al distrito de Chamartín. La calle del Padre Francisco Palau y Quer nos conduce, mediante unas escaleras bastante frecuentadas y lugar antes temido por lo angosto y oscuro que es, a la Estación de Chamartin, el punto final de este recorrido que ya se me hace demasiado largo.
La Estación de Chamartín se pensó, como concepto, ya en tiempos de la república como un nuevo enlace ferroviario directo entre las ciudades de Madrid y de Burgos. Incluso se llegaron a hacer explanaciones, pero cualquier tipo de obra se vio traumáticamente interrumpida por la Guerra Civil. Tras la Guerra se reanudaron los trabajos, construyéndose la estación sobre el antiguo cementerio de Chamartín de la Rosa.

Bajando al aparcamiento de la Estación de Chamartín - ©JMPhotographia

La estación pudo inaugurarse finalmente en 1967, justo cuando se pudieron finalizar algunos trayectos ferroviarios que también fueron paralizados por el conflicto bélico. Entre estos proyectos estaba la propia línea que unía la capital con Burgos y el túnel subterráneo que atraviesa la capital uniendo las estaciones de Atocha y Chamartín, con apeaderos intermedios en Recoletos y Nuevos Ministerios. La Estación de Chamartín se hizo cargo también de los trayectos que conectaban la capital con Valladolid y Galicia, que hasta ese momento recogía la llamada Estación del Norte, hoy conocida como Príncipe Pio, que usamos para desplazarnos al comienzo del primer capítulo de Conociendo mi ciudad.
La Estación de Chamartín se quedó pequeña muy pronto debido al aumento de pasajeros y de recorridos, por lo que la pequeña estación que se levantó tuvo que ampliarse con la construcción de un nuevo y definitivo edificio, construido entre 1970 y 1975 bajo los diseños de los arquitectos Alonso, Corrales y Molezún y con la ayuda del ingeniero Rafael Olaquiaga.
El 29 de julio de 1979 estalló en la estación un artefacto explosivo colocado en la zona de consignas por la banda terrorista ETA que causó la muerte de una persona y numerosos heridos y daños materiales. El ataque constó de otras dos detonaciones en la Estación de Atocha y en el Aeropuerto de Barajas.
Chamartín se convirtió en la mayor estación de trenes de Madrid, e incluso, en 1986, con el cierre temporal de la Estación de Atocha para adaptarla a los estándares de la alta velocidad, fue la única estación de ferrocarril de Madrid, dando servicio a toda la red ferroviaria de la ciudad menos la línea que va a Galicia, que volvió momentáneamente a la Estación de Príncipe Pío. Este esplendor de la Estación de Chamartín terminó en 1992, cuando la Estación de Atocha se volvió a abrir y Chamartín pasó de nuevo a un segundo plano. Poco a poco, desde 2004, la estación volvió a adquirir protagonismo al recibir los primeros trenes de alta velocidad con destino a Valladolid, primero, y a Galicia después.

Entrada principal de la Estación de Chamartín - ©JMPhotographia

Además de una estación de tren, Chamartín es también un importante intercambiador de transportes, ya que conjuga servicios de tren, metro y autobús. Tampoco podemos olvidarnos de las tiendas de todo tipo que hay en su hall y su zona de ocio ubicada en la terraza. Allí está desde hace mucho, -para mí desde toda la vida-, la mítica bolera de Chamartín y la pista de patinaje que disfrutaron muchísimo mis hermanos, el Rolling, y también el ahora pabellón multiusos que ocupa el lugar de la antigua y no menos mítica discoteca Macumba. Además, en esa misma terraza hay una terraza y restaurante llamada Zielou, un gimnasio, un centro de negocios, tres salas de exposiciones y un espacio de salas y auditorios, todo ello englobado en un lugar llamado MEEU, siglas de Madrid Exposiciones y Eventos Urbanos.

Y ya está, hemos llegado al final de este capítulo y con ello hemos completado el distrito de Chamartín, otro más que cae, y ya son 5. Sólo nos quedan 16 distritos más. El distrito de Chamartín es donde está mi barrio, donde he vivido durante 41 años ya, que se dice pronto, donde está mi vida y mi gente, y la zona de mi ciudad que más y mejor conozco.

En el próximo capítulo nos adentraremos ya en el distrito de Tetuán, y concretamente en el barrio de Bellas Vistas. Volveré a alejarme de mi casa y a tener que tomar el metro para dirigirme al comienzo de los recorridos, y volveré a conocer cosas acerca de mi ciudad que hasta ese momento me eran totalmente ignoradas. Curiosamente, conocer Chamartín ha sido lo más cansado que he hecho hasta ahora en esta aventura, y supongo que esto se ha debido a que muchas de las cosas que he contado las tengo ya muy vistas, aunque también he aprendido mucho sobre la historia de lo que me rodea. Nos seguimos viendo y leyendo en el próximo capítulo. ¡Vamos a por Tetuán!

Todas las fotos del recorrido fotográfico por el barrio del Castilla:

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