[Cap. 16] Conociendo mi ciudad: Barrio de La Chopera (Arganzuela)

El barrio de La Chopera supone la prolongación del barrio de Las Acacias a lo largo de la ribera norte del río Manzanares. Sus límites son la Glorieta de Santa María de Cabeza al norte; la calle de Embajadores, la Plaza de la Beata María Ana de Jesús y el Paseo de las Delicias al este; la Plaza de Legazpi, la calle del Vado de Santa Catalina y el río Manzanares por el sur; y el Puente de Praga y el Paseo de Santa María de la Cabeza por el oeste.

Es curioso y, a la vez, algo que muchos madrileños no saben, que gran parte de los que hoy es el barrio de La Chopera lo ocupaba una isla dentro del río Manzanares. Esto es, de hecho, algo inimaginable en la mente de muchísimos madrileños que tenemos una imagen de nuestro río como de algo débil y flacucho. Sin embargo, Carlos III pensó en el río Manzanares como una vía de transporte muy útil para el comercio y por ello aprobó un plan para construir un canal en el Manzanares que hiciera navegable el río hasta el Tajo y de allí hasta Sevilla y después hasta el Océano Atlántico. De todo ese proyecto sólo se realizó obra hasta Rivas-Vaciamadrid y poco a poco, -sobre todo tras la llegada del ferrocarril-, se fue poniendo todo eso en el olvido.

El río Manzanares a su paso por La Chopera – ©JMPhotographia

En 1910 comenzó la construcción de matadero municipal en los terrenos de la antigua Dehesa de la Arganzuela que llegó a constituirse casi como una microciudad dentro de otra ciudad y que, hoy día, ocupa casi el 40% de todos los terrenos del barrio de La Chopera.

Comenzamos el recorrido tomando el metro en la Estación de Chamartín, como viene siendo habitual; y saliendo del suburbano por la Estación de Legapzi, que nos pone directamente en el primer punto de nuestro recorrido: la Plaza de Legazpi.

La Plaza de Legazpi es el remate en forma circular en el que termina el Paseo de las Delicias, que a su vez arranca en la Glorieta de Carlos V o Plaza de Atocha, para entendernos. La Plaza de Legazpi podría ser tratada en el capítulo siguiente, que es el que dedicaremos al barrio de Legazpi, pero parecía conveniente adelantarlo a este capítulo, ya que es el inicio del recorrido y porque constituye la puerta de entrada a los terrenos del Matadero. El nombre de la plaza se debe al conquistador Miguel López de Legazpi, que estuvo en tierras mexicanas y, sobre todo, filipinas.

Plaza de Legazpi – ©JMPhotographia

 

El espacio de la plaza existió tiempo antes de recibir su nombre, pues el lugar donde se encontraban el Paseo de las Delicias y el Paseo de la Chopera estuvo sin nombre durante un tiempo. Fue la construcción del Puente de la Princesa, en 1909, sobre la calle del Vado de Santa Catalina y que suponía un obra de infrastructura vital para el camino entre Madrid y Cádiz lo que hizo que el tránsito de aquel lugar aumentara bastante y creara la necesidad de reconocer con un nombre dicho lugar.

Lo más reconocible de la plaza es la escultura de un pegaso que corona el centro de la glorieta. En realidad, deberían ser dos pegasos, pero actualmente solo hay uno, que fue apodado “La momia” por estar totalmente tapado con una lona durante ocho años, concretamente hasta 2014. El otro pegaso, de momento, permanece en un solar de la calle Áncora desde 2005.

En la misma Plaza de Legazpi hay un acceso al Matadero Madrid, que recibe este nombre “comercial” desde que se transformó en un centro cultural y de creación artistica. Sin embargo, ningún centro de arte se llama a sí mismo “Matadero” si no ha sido un matadero antes. Como ya hemos dicho antes, entre 1910 y 1925 se construyó en su actual localización el Matadero y Mercado Municipal de Ganados, también conocido como Matadero de Legazpi o Matadero Municipal de la Arganzuela. Como todos estamos entendiendo, fue un matadero industrial y mercado de ganado entre los años de 1925 y 1996.

En la misma entrada por la plaza hay un depósito de agua que se hace muy visible por lo alto de su construcción. Este depósito se hacía vital para el buen funcionamiento del matadero, ya que el agua era muy necesaria para la limpieza de las instalaciones, como se puede imaginar. Cuando estaba en uso, tenía una capacidad de 800 m³ y se llenaba siempre por la noche para abastener al complejo desde por la mañana gracias a unas obras que hubo que realizar para que el agua del Canal de Isabel II pudiera llegar hasta el Matadero.

Depósito de agua del Matadero – ©JMPhotographia

Arquitectónicamente hablando, el Matadero era un complejo formado de varios edificios, en concreto 48 edificios construidos en estilo neomudéjar, siendo el responsable de su diseño el arquitecto municipal Luis Bellido y González y de su construcción el ingeniero José Eugenio Ribera. Todo el complejo fue diseñado como un conjunto abierto, con espacio para la construcción de nuevas instalaciones y con la capacidad de cambiar la especialización de los diferentes edificios.

Entre los años 1996 y 2003 las instalaciones del matadero quedaron sin uso, pero esto cambió cuando se transformó todo el complejo para ser usado como un espacio cultural y de creación artística que fue llamado Matadero Madrid, que abrió sus puertas en 2007.

Cuando se cerró el antiguo matadero se hicieron muchas propuestas para un nuevo uso de las instalaciones: se planteó ubicar un Museo de Arquitectura, unos multicines, un centro comercial (muy original esta idea); también se pensó en ubicar allí la sede de Telemadrid o aulas de enseñanza de la Univerdidad Nacional de Educacion a Distancia (UNED).

Matadero Madrid – ©JMPhotographia

Dentro de Matadero Madrid, el espacio cultural más importante es seguramente el de las Naves del Español, un espacio escénico dedicado de lleno a la representación de obras de teatro contemporáneo en lengua española. Estas naves son tres que además están conectadas entre sí, si bien cada una es independiente de la otra y opera de manera aislada. Su nombre le viene por su relación con el Teatro Español, cosa que muchos de vosotros o bien sabíais o bien sospechábais.

Intermediae y Vestíbulo son espacios de interacción abierta y de diálogo cultural entre el propio matadero y sus actividades y los ciudadanos. Son centros experimentales de creación financiados por la Comunidad de Madrid.

La Casa del Lector es un centro internacional para la investigación, el desarrollo y la innovación de la lectura. Es un espacio de la Fundación Sánchez Ruipérez que está ubicado en dos naves de degüello de vacas.

La Cineteca y la Nave de Música son espacios dedicados al cine y a la música. El primero cuenta con dos salas de cine, un plató de rodaje, una hemeroteca visual y una cantina; la segunda está ubicada en los espacios de estabulación y contiene un estudio de radio, un estudio de grabación, un escenario para conciertos y nueve salas de ensayo.

Matadero Madrid – ©JMPhotographia

Abierto x obras se encuentra en la antigua cámara frigorífica y es un espacio para exposiciones especiales dedicado tanto a artistas españoles como internacionales. Central de Diseño se dedica a la difusión y promoción de proyectos de diseño gráfico, industrial y de interiores. Es un espacio gestionado por la fundación Diseño Madrid. Factoria Cultural es un espacio dedicado a las nuevas empresas, un vivero de industrias culturales y creativas, un espacio para crear y desarrollar iniciativas de emprendimiento creativo. En su esencia debe ser algo parecido al Campus de Google del que hablamos en el capítulo dedicado al barrio de Imperial.

Puente del Matadero – ©JMPhotographia

Tras curiosear por las diferentes dependencias de Matadero Madrid me dirigí hacia el río para ver los dos puentes peatonales que hay en la zona. Son estos dos puentes gemelos, uno frente al Matadero y otro frente al Palacio de Cristal de la Arganzuela, que únicamente difieren en la decoración interior. Ambos conectan los distritos de Arganzuela y Usera y tienen una apariencia curiosa, ya que al ser cubiertos y tener formas redondeadas a algunas les recuerdan a cáscaras, por lo que algunos los han llamado “puentes cáscara”. Los puentes fueron construidos durante las obras de soterración de la M-30 y de acondicionamiento de la zona de la ribera del Manzanares. El artista Daniel Canogar realizó los mosaicos con los que están decoradas las bóvedas de los techos, y para dicha decoración representó a 50 vecinos de los barrios que unen las pasarelas, La Chopera y Moscardó.

Dejando atrás los puentes volví al meollo del Matadero y de ahí pasé a la Casa del Reloj, que antiguamente era el Pabellón de Servicios Centrales del Matadero y Mercado Municipal de Ganados de Madrid y que en la actualidad es tanto la sede de la Junta del Distrito de Arganzuela como el Centro Cultural Casa del Reloj.

Al lado de la Casa del Reloj está el Palacio de Cristal de la Arganzuela, que en la época en la que funcionaba el matadero era la Nave de patatas. Actualmente es un museo botánico que cuenta con plantas de todas las partes del mundo divididas en cuatro zonas que crean microclimas, dos de ellas están dedicadas al clima tropical, otra al clima subtropical y la última al clima desértico. Fue inaugurado como invernadero en 1992 por el alcalde José María Álvarez del Manzano.

Un paso más hacia el noreste nos lleva a una nave alargada donde se ubica la Compañía Nacional de Danza y la sede del Ballet Nacional de España. La Compañía Nacional de Danza fue fundada en 1979 como entidad de titularidad pública dependiente del Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música. Su objetivo, como se podrá imaginar, es fomentar y difundir el arte de la danza de un modo abierto a todos los estilos y sensibilidades. Su primer director fue Víctor Ullate y, tras él, todos sus directores han sido o bien bailarines o bien coreógrafos.

El Ballet Nacional de España fue fundado un año antes, en 1978, y también es una entidad pública bajo el paraguas del Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música y también comparte objetivos y preocupaciones con la Compañía Nacional de Danza. Aunque ambas entidades son de fundación reciente, la idea de establecer compañías nacionales de danza y ballet viene de lejos, desde mediados del siglo XIX.

Edificio de la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Nacional de España – ©JMPhotographia

Justo en el extremo del barrio, junto al Puente de Praga encontramos un sitio muy animado y con gran presencia de jóvenes amantes del patinaje. El nombre de Skate Park es muy moderno, pero quizá no haya nombre en castellano para designar lo que realmente encontramos en aquel lugar. El Skate Park tiene una superficie de 2.300 m² y consta de dos bowls, uno cerrado y otro abierto, sets de escalones, planos inclinados, rainbows, dunas, hubbas, planter, cajones, barandilla curva, rails en bajada, etc. A los skaters les encanta, y a los niños también, y eso no sé si les gustará mucho a los propios skaters.

Skate Park Arganzuela – ©JMPhotographia

Desde el Skate Park de la Arganzuela volví sobre mis pasos hasta ganar el Paseo de la Chopera y poder dirigirme al final del recorrido, la Plaza de la Beata María Ana de Jesús. Por el camino pasé por la Plaza del General Maroto, el espacio viario que está justo delante de la puerta ubicada delante de la Casa del Reloj; y la Parroquia de la Beata María Ana de Jesús. Esta parroquia fue inaugurada en 1952.

Y finalmente llegamos al final del recorrido y del capítulo. La Plaza de la Beata María Ana de Jesús es el lugar donde se unen el Paseo de las Delicias y la calle de Embajadores, además de la calle de Guillermo de Osma por la que accedí caminando; y la calle de Alicante, justo al otro extremo de la plaza. Esta plaza, como la parroquia del mismo nombre, recibe el nombre de la beata madrileña Mariana de Jesús (1565-1624), cuyo cuerpo incorrupto se halla en el Convento de Don Juan de Alarcón, en el barrio de Universidad.

Plaza de la Beata María Ana de Jesús – ©JMPhotographia

 


 

Hemos terminado nuestro recorrido por el barrio de La Chopera. Si hemos de ser justos, esencialmente este barrio son los terrenos del Matadero Madrid y el llamado Parque del Matadero que ocupa los terrenos entre el matadero y el río. Es un lugar agradable de pasear y siempre frecuentado por gente joven y con ambiciones artísticas. Para muchos puede ser un lugar por descubrir, para otros un lugar que paladear.

La semana que viene nos adentraremos en el barrio de Legazpi, donde cobra principal relevancia el Parque Enrique Tierno Galván, también llamado Parque del Planetario. ¿Os ha gustado este capítulo? ¿Conocíais esta parte de Madrid? Dejad algún comentario y compartid vuestra esperiencia. Es gratis.

 


 

 


 

Todas las fotos del recorrido fotográfico por el barrio de Las Acacias:

Plaza de Legazpi - ©JMPhotographia

 

Todos los días una nueva foto en color del proyecto en Instagram. JMPhotographia en las redes sociales:

 

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